15 de junio de 2010

Una conjura de necios

A estas alturas de la película, la mayoría ciudadanos de esta comunidad sabe que Francisco Camps es un político que no está en lo que debe estar; incapacitado para afrontar esta crisis que afecta profundamente a nuestro territorio, desprestigiado por presidir la comunidad autónoma más endeudada de España, y a la postre la que tiene peores servicios públicos también de España; y agotado por la durísima travesía política Génova-Gürtel, ya ningún valenciano espera que sea capaz de sacar a esta región del pozo en el que está. Hay algunos valencianos de la clase política, empresarial, sindical y comercial que afrontan el futuro de nuestra tierra en plan "metámonos en la ruleta de la suerte...y que dios (si existe) nos reparta alguna". Yo creo que es un espíritu equivocado, que hay alternativas en muchos aspectos y principalmente en el político, pero cada cual es resposable de sus deseos y sus acciones. Nada volverá a ser como antes, pero esa evolución que nos toca realizar, sí o sí, aún deambula por caminos lentos y pesados sin espíritu de avanzar, anhelando tiempos pasados donde, para resumirlo, gastábamos más que lo que teníamos.

Con este diagnóstico que presume cierta gravedad para el futuro social y económico de nuestra comunidad lo ocurrido la semana pasada, y anteriores, aún me ha dejado más perplejo todavía. Ni una palabra, boca pequeña, silbidos de "esto no va conmigo", hombros encojidos, no sé.. ¿en qué pensamos? Si es que pensamos en algo. ¿Alguien en su sano juicio puede creer que en este serial de SIP's, fusiones frías, recomendaciones del banco de España, etc.. nadie haya denunciado de forma contundente la pérdida de poder valenciano en el poco sistema financiero público que va quedando? ¿Los valencianos pensamos en nuestro futuro?

Para algunos valencianos, incluso para algunos compañeros míos, esto parece bueno. Ya no se cometerán barbaridades como las inversiones de nuestra anterior banca pública en inventos como el de Terra Mítica, por ejemplo, o como homólogamente hicieron los castellano-manchegos con el aeropuerto de Ciudad Real. Pero qué duda cabe que si eso se hizo es porque se tenía la capacidad de hacerlo, hoy en día esa capacidad ha desaparecido. En un mes y en un tres i no res se ha esfumado. Me podrán dar mil explicaciones pero esto es blanco y en botella.

A mí esto de las fusiones de la CAM, con un grupo, y Bancaja, con otro grupo, me parece de los errores más graves que se han cometido en los últimos años. Resulta que después de no tener ningún tipo de rumbo y un presidente valenciano hundido, nuestra mejor opción ha sido ser el 37% del mayor grupo de cajas español, y el 40% del tercero; y con un intercambio de vicepresidencias, gestiones de oficinas, cromos en el consejo de administración, sede social, etc... pero lo más grave es que los valencianos, a través de la clase política, empresarial, sindical, etc..., hemos perdido la capacidad de inversión estratégica a través de la banca pública que hace dos meses teníamos. Sencillo y conciso.

Ahora cuál es el futuro; el futuro es complejo, hemos perdido una herramienta fundamental para apoyar nuestro crecimiento en años venideros. Esta comunidad y en particular mi provincia tiene un embrión que aún no sabemos qué puede aportar para el futuro de los alicantinos y alicantinas. Terminándose la ampliación del aeropuerto del Alted y la próxima llegada del AVE, toda la información que tenemos acerca de lo que puede venir en un futuro la obtenemos de informes, proyecciones, situaciones parecidas, pero nada de lo que ocurrirá en la realidad. Por eso si dentro de 'X' años hay que plantear impulsar un gran parque empresarial de alta tecnología de 'riesgo' en alguna zona idónea que sirva de cuna para lanzar a nuestra economía, ¿a quien le vamos a pedir que arriesgue y que apueste por este proyecto con la riqueza y la solvencia que generan los ahorros y todo el intercambio económico a través de la banca pública de nuestra región? ¿A Rato? Rato y el centralismo seguramente decidirán invertirlo en las cercanías de algo similar que ya funciona en Getafe. Con lo cual mal asunto.

Ayer un empresario me justificaba lo bueno de la fusión "...la sede social estará en Valencia y así podremos recaudar todos los impuestos de la personalidad jurídica..."; cuando le expliqué lo que intento decir en este post le cambió el rostro. Esa es la realidad.